


Nuestras paradas para inmortalizar estos momentos son constantes, todos tenemos la sensación de ser los cuasi-pioneros en hacer la bajada completa del Monte Crostis en bici de carretera.










A las 15 h. llegamos al camping de Ovaro. George saca de su furgo 6 coca-colas mientras nos felicita por haber logrado nuestro reto, nos habla de la edad y de su falta de entrenamiento, pero en el fondo, se muere de envidia, jeje! Breve despedida, 300 kms al oeste nos esperan otras 3 cumbres en las que se ha forjado la épica ciclista.

Sin darnos cuenta se ha pasado la mañana, engullimos algo y a la bici. Los primeros 18 kms, todo para abajo. Mal rollo, ya que la idea es volver por el mismo camino de ida. El desvío para el puertecito de marras está indicado. No hemos terminado de girar y eso ya pica p´arriba… así durante 15 kms, que aunque subo lo más lento que el desarrollo me permite, llegando a preocupar-enfadar a mamá, tardo 85 minutitos en coronar. Conversación con moteros en la cima y vuelta a casa.
En el tercer puerto jugamos a ser ciclistas e incluso disputamos el sprint por los puntos de la montaña... mención especial para Soto y su trabalenguas a 180 pulsaciones.Próxima entrada: Pequeña crónica de la aventura DoloMITICA.
Nos vemos pedaleando.
Este domingo, 10 de abril de 2011 se disputará la prueba de un día más dura del calendario ciclista profesional: La París Roubaix. Si preguntáramos a los ciclistas por qué la corren, por qué muestran tal pasión por esta prueba, tanta predisposición a sufrir o a meterse un porrazo y echar a perder toda la temporada, la respuesta también seria unánime: Pasión. Pasión por imbuirse de misticismo, de sufrir gozando, de contar a los nietos que un día su abuelo llego al velódromo de Roubaix, justo al final del Infierno del Norte. Un infierno duro como ninguno, exigente hasta límites insospechados, en el que habita un diablo llamado pavé. Un diablo al que se odia como si fuera el peor enemigo de tu vida, pero admirado al mismo tiempo, porque el pavé, el diablo, el infierno, engancha. Y no te deja escapar.














